Me acuerdo que iba a la guardería "El Pinar" y, cuando salía, siempre quería ir al parque (yo decía "caque"), pero nunca me dejaban. Un buen día, salí por la tarde y me llevaron. Yo iba contentísimo, en mi mundo, corriendo y saltando... cuando de pronto un perro empezó a ladrar en la verja de una casa y me asusté de tal forma que me caí de culo al suelo. ¡Desde entonces, de pequeño, siempre tuve miedo al pasar por ahí!
Este recuerdo es de cuando tenía 2-3 años.






